Novela

Una mosca en la sopa, de Charles Simic

Charles Simic tenía siete años cuando cruzó a pie las montañas de Eslovenia junto a su madre y su hermano con la intención de alcanzar la frontera austriaca y dejar atrás la Yugoslavia comunista para llegar hasta París, donde esperaría el momento de reunirse con su padre, que había escapado a Estados Unidos. Este es tan solo uno de los episodios de estas memorias en las que también relata su infancia en un Belgrado bombardeado por unos y por otros, poblado de personajes dignos de una película de Kusturica; la llegada en barco a la tierra prometida, Nueva York; sus años de juventud bohemia cuando dudaba entre hacerse poeta o pintor, o su estancia en Francia como policía militar, sin olvidar hondas reflexiones sobre el porqué de la poesía. 

Tenían razón. Cuando uno es joven, y más cuando es extranjero, busca modelos que imitar. Yo quería integrarme rápidamente. Estaba dispuesto a enfundarme los pantalones de tweed inglés, las coderas de cuero y a colgarme la pipa de la boca, pero ellos no me dejaban. «No olvides tus orígenes chaval», me recordaban una y otra vez. Gracias a ellos, se frustró el arrollador deseo que me dominaba de convertirme en un farsante.

Una mosca en la sopa, Charles Simic

Ruta migratoria: Antigua Yugoslavia > Francia > EEUU

Editorial vaso roto | 248 páginas | traducción: Jaime Blasco

Los extractos que se comparten tienen como única finalidad la divulgación literaria y artística. Los derechos sobre estas obras corresponden a su autor o titular.

Publicado por Carlos Rodríguez

Hola, mi nombre es Carlos Rodríguez, mi pasión por la literatura y los libros, mi condición de emigrado y mi labor como psicólogo especializado en acompañar a expats hispanohablantes me animó crear Narrativas Migrantes.

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